viernes, 22 de julio de 2016

SUEÑO DE ADOLESCENCIA

Ella se quedó
Con una flor marchita
Y muchos sueños tristes
Muerta la sonrisa

Él se marchó
Con un fusil ajeno
A pelear la guerra
En un país lejano

Ellos soñaban 
construir una casa
Con cuartos para los niños
Y un árbol de manzanas

Con una jaula enorme
Llena de pájaros
Y un huerto pequeño
Y un jardín para el sábado

Ella se quedó
Llorando en silencio
Con una muñeca vieja
Y el recuerdo el recuerdo

Él se marchó
Con mucho miedo
Con mucho miedo
O defender los intereses
De algún rey pendenciero

Ellos soñaban
Construir una casa
Con cuartos para los niños

Y un árbol de manzanas.

jueves, 14 de julio de 2016

CUENTOS CORTOS 9















Un día el hombre le soltó las alas a la mariposa que viajaba eternamente a su lado.
Ella voló lejos, lejos, más allá de su vista, rumbo a un destino ignorado.
Recostada en la tarde gris, el alma del hombre llora en silencio.

LOS OFICIOS I

Ha sido sorprendentemente fácil
aprender el ofiio de fabricante de sueños
tomé un curso gratis
en la universidad de tus ojos
que son como espejos

Me gradué con honores

Recibí clases con la doctora recuerdos
que me enseñó a conservarte en mi mente
cada segundo 
cada momento

Practiqué algunos días
en el laboratorio de tus besos
mezclando en tus labios
las esperanzas vividas
desde los tiempos añejos

Hice ejercicio en la piscina
del sudor de tu cuerpo
y nadé y nadé
hasta olvidados puertos

Después tomé un descanso eterno
entre tus brazos 
que me recibieron abiertos

y más tarde
con los ojos desorbitados
despierto
despierto
hice algunas horas de práctica
en tus campos de invierno
y pedí el diploma
para ejercer mi oficio
en lo más profundo de tus anhelos

Ahora soy
el mejor fabricante de sueños
porque los construyo lentamente
con lo más bello que tengo
tu tiempo que me espera
y ese amor tuyo
pequeño
pequeño
que llevo a mis labios
y lo bebo en silencio.

EN ESTA MAÑANA

En esta mañana
están peleando nuevamente los hombres
por asegurar un paraiso inexistente
en el reino de los dioses
Se matan entre ellos
destruyen las ilusiones de las muchachas
que se levantan en la mañana
con la piel cubierta de sueños
con los poros alucinados
de las caricias de la noche
con la esperanza de abrazar
al universo entero

Acaban de un certero disparo
los sueños de los niños
que escondidos tras una mueca grotesca
le piden a la vida
que no les permita crecer
que los deje siempre niños
para no tener que hacer
las cosas absurdas
que hacen los adultos
embriagados de ideologías
y de inútiles
esperanzas metafísicas

Van arrasando la vida
van cosechando las risas de la muerte
van calcinando los huesos
de los amantes furtivos
van destruyendo la cultura
van escupiendo la historia
en tanto los dioses 
se ríen a grandes carcajadas
de la estupidez humana

En esta mañana
los dioses le hacen muecas
a mártires y profetas
en tanto la sangre corre
como un cáliz derramado
sobre el mantel del planeta
ahora convertido por culpa del odio
en la mesa en la cual servimos
la última sena.

miércoles, 13 de julio de 2016

CUENTOS CORTOS 8















La soledad habitaba el silencio.
de repente sus miradas se encontraron y la vida comenzó de nuevo.

HAY DÍAS QUISIERA....

Hay días
quisiera quedarme en silencio
no pronunciar palabra alguna
y dejar que el tiempo corra
sin ningún motivo
ajeno a la vida
simplemente 
segundo tras segundo
en un silencio infinito

Hay días 
quisiera 
no tener un cuerpo concreto
amarrado a la materia
con límites de poros
y vibraciones secretas
quisiera 
no proyectar sombras 
contra la tarde que muere
asombrada del sol
que se oculta
en medio de las sombras
que prometen
a los hombres
una pequeña noche
de olvidos infinitos

Hay días quisIera
tan solo
ser uno más 
de los seres que habitan
el misterio profundo
que adivino en tu mirada
para quedarme eternamente
sin ecos 
ni sombras
 refugiado entre tus sueños
que adivino eternos
y llenos de hadas
y fantasmas prodigiosos
que conocen a su modo
el secreto de la vida.

CARTAS A LA NADA 13

Si tan solo pudiera por un segundo entrar al corazón de aquellos que fabrican las armas les mostraría el rostro sanguinolento de los mejores hombres que ha dado la especie humana, truncados en plena juventud por la ambición de las fieras que pretenden dominar la tierra para sentirse dioses, dueños de la vida y de la muerte, de los destinos de los pueblos y de los caminos que conducen a ninguna parte más allá los reinos de la muerte.

Si tan solo pudiera por un segundo entrar en la casa del que sufre de hambre porque otro destruye el alimento que sobra, porque no se le paga lo que pide para entregar el pan a las bocas infantiles que claman un poco de justicia sobre este planeta olvidado de los dioses, en los oscuros suburbios del universo, tirado a la deriva en medio de estrellas apagadas y agujeros negros.

Si pudiera por un momento iluminar la tristeza de los ríos y los vientos, ser parte por un instante de su muerte lenta y dolorosa en manos de la técnica humana que no conduce a nada, solo a la destrucción de los sueños, en una carrera desaforada de los hombres por inventar cada día el artefacto soñado que  les permita llenarse de gloria y de fama, para ser eternos en la memoria de las generaciones que morirán fruto de su veneno.

Si pudiera por un momento penetrar hasta el alma de aquellos que se dicen profetas y que engañan a la gente con sus historias de dioses asesinos que los esperan en absurdos cielos más allá de la muerte, les diría que despierten a la vida, que retornen de sus sueños, que los dioses no piensan en los hombres, que están ocupados destruyendo su obra en medio de una vergüenza infinita.

Si pudiera por un instante ser yo mismo un dios viviente destruiría la ambición humana, obstaculizaría su carrera hacia la nada, acabaría con los sueños que le habitan y dejaría que sobre la tierra perviviera, tan solo, la inmortalidad de la vida. Hombres que habitan la tierra abandonen la vida. Vale más una simple mariposa, un grano de arena volando en el viento, el sueño de una flor, el rumor de las aguas, la luz que todo lo penetra e ilumina. 

Pobre la especie humana condenada a desaparecer de la faz de la tierra víctima inexorable de sus sueños absurdos, de su ambición secreta por trascender el tiempo y alcanzar la naturaleza divina. El tiempo corroe al hombre y la tierra esperanzada solo sueña que esta plaga que le habita algún día se extinga.