sábado, 11 de junio de 2016

CUÁNTICA POÉTICA 2

En una montaña lejana
perdida en mitad del desierto
se encuentra dios
buscando desesperado
a un anciano pastor
perdido entre las turbias arenas

Después de muchos años
lo avizora a la distancia
lo llama con su voz grave
de rayos y centellas 
y le promete hacerlo
el conductor de rebaños humanos
a través de los siglos

el anciano
convencido de ser elegido por la voluntad divina
fornica con una pequeña niña
esclava del desierto
flor de las dunas
frescor de las arenas
y procrea un niño inocente
que será tan solo
un objeto humano
manipulado por las sombras
pequeño niño arrojado a las aguas del desierto
por la ambición de una mujer
que igualmente inspirada por la esencia divina
dará a luz el fruto de sus últimos años
y procreará otro niño
ambicioso de ser 
el mensajero del dios

Siglos después 
de los descendientes del anciano
nacerá otro pequeño
igualmente cubierto de la ambición divina
y se proclamará a sí mismo
como él único hijo
el enviado del dios que agita las arenas del desierto
y divide la ambición de los hombres

Extraña cuántica metafísica
cada dios con un lugar común
con la misma locura en los sueños
con los delirios alucinados de poder
con sus propias huestes de adoradores
que solo ambicionan dominar la tierra

Extraña cuántica metafísica
que se clava con terquedad 
en el corazón de los hombres
y los invita a la locura
a la muerte 
y a la guerra

Extraña cuántica metafísica
que agita el alma
de la especie humana
más allá de la razón o la locura
más allá del infinito
más allá de la luz de la mañana.


viernes, 10 de junio de 2016

LA TARDE DE UNA MÁSCARA




EL PAYASO
Estoy triste como la tarde en que murieron los niños, se me alarga el maquillaje más allá de la verdad de mi oficio;  De nada me sirven los zapatos gigantescos ni la nariz colorada ¿Qué haré para vivir sin la sonrisa de los niños?

LA MUJER
¿Qué hiena parió el espíritu siniestro de estos tiempos? ¿En qué vientre se engendró tanta maldad? Estoy triste como la tarde en que murieron los niños.

Ya soy vieja para dar a luz siquiera un sueño y es larga la vida sin niños en todos los rincones ¿Qué demonio verde juzgará la sangre que dio a la vida tanta muerte?

EL PAYASO
Yo cantaba para ellos cuando fueron cayendo como ramitas de primavera bajo el peso de una tormenta repentina, sus caritas se pusieron pálidas y de sus bracitos se fueron marchando el movimiento y la alegría; se fueron muriendo, se fueron muriendo los niños y es que no les bastaban mis canciones y mis muecas, necesitaban comida, se murieron por que los niños no comen historias tontas que es lo único que puede darle un payaso torpe como yo.

LA MUJER
Yo arañe la tierra, yo grite a los ecos, yo trate de convertirme en pan y en piedra me convirtió la vida y sufrí su angustia, su hambre, su muerte de cada día ¿Qué vientre maldito engendró la vida? ¿Qué dios cojo danza frenético ante el cadáver frío de los niños muertos aquella tarde triste, cuando reías para calmar el llanto que llamaba a la muerte?

EL PAYASO
¿Quién? ¿Por qué? ¿Para qué se nos dio la vida? ¿Para ver como se fuga en el llanto de los niños? ¿Quién engendró la sangre? ¿Quién despertó la bestia?

¿Será necesario entregar también nosotros hasta la última gota de sangre al vientre sediento del dueño de todo? ¿Será mejor buscar la muerte en la mano suave de un cuchillo amigo? ¿Será mejor buscar venganza en la mano suave de un cuchillo amigo? ¿Será mejor buscar el sueño en la mano suave de un cuchillo amigo?

LA MUJER
¡No lo sé!
¡No lo sé!  Nada queda. Muertos ya los hijos que engendraron tu máscara y mi soledad, voy tras el viento buscando en algún eco una razón para comprender el acto de la vida, voy por todos los lugares llevando conmigo la locura, el último reducto que jamás podrán hollarme.

EL PAYASO
Estoy triste como la tarde triste en que murieron los niños,  como la tarde triste que se fugó la loca tras el eco de los imposibles y ya de nada me sirve el hecho absurdo de habitar la vida, siento que más allá, en algún lugar bajo no sé qué forma de materia, hay oculto un ser extraño que me llama y que promete con sus voces explicarme qué es lo que pasa y voy a él porque creo merecer al final del camino el motivo de la vida, el motivo de la muerte, el motivo que me obliga siempre a ponerme la máscara.

Quisiera saber también si alguna vez veré de nuevo a la loca que busca los imposibles y a los niños muertos aquella tarde ya lejana y distante como un sueño absurdo o como un pesadilla tomada de prestado.

jueves, 9 de junio de 2016

CARTAS A LA NADA 6

Yo quiero que comprendas que el amor no solo es presencia, no solo cuerpo junto a cuerpo, no solo abrazo y beso. Yo quiero que comprendas que a veces es necesario manejar algunas lejanías, unas absolutas soledades, unas distancias de tiempo y de ecos que penetran el alma y que se vuelven asfixiantes pero que son amor de todas maneras.

Yo quiero que comprendas que la distancia también abraza, que los besos vuelan en las alas de las mariposas y se dejan caer sobre los labios ausentes, que el viento trae las voces amadas y las deposita suavemente en el tímpano de aquellos a quienes amamos.


Yo quiero que comprendas que no en vano la naturaleza se esforzó durante siglos para lograr que el pensamiento vuele y abrace y bese y penetre los poros de las personas que son esencia de nuestra propia esencia. Yo sólo quiero que comprendas que podemos estar en universos distintos y aun así estaremos el uno unido al otro por el más inmenso abrazo que haya inventado la vida.

HAY ALGUNAS COSAS QUE NO OLVIDO




Hay algunas cosas
que no olvido
la primera mujer
que contemplé desnuda
en aquellos primeros años
cuando apenas empezaba
a descubrir el mundo

Unas canicas que sembré
bajo un árbol de flores pálidas
que adornaba la casa de la abuela
para aquel entonces tenía la ilusión
de ser el dueño absoluto
de un árbol enorme
lleno de bolitas de colores

Las tardes enteras
caminando hacia cualquier lugar
que no fuese la escuela
donde me esperaba el maestro
con sus números amenazantes
y sus cadenas de palabras

Era un viejito hermoso
este maestro que casi nunca visitaba
pretendía hacernos conocer el mundo
en sus mapas de colores
y tenía un violín
y una vara de castigos
y sabía de memoria
la fecha de nacimiento
y muerte
de todos los héroes de la patria

Hay algunas cosas
que no olvido
de aquellos primeros años
cuando el amor
aun no me había herido
ni sabía
de la ambición de los hombres
ni del motivo secreto
de cada guerra

Eran los días
del viento jugando travieso
de las rodillas raspadas
y de dos o tres dientes de menos

Hay algunas cosas
que no olvido
de aquellos primeros años
cuando pensaba que el mundo acababa
cuatro cuadras más allá
de las montañas cercanas a casa
y que era mentira
todo lo que decían
el maestro

y los mapas.

JUAN SEVERO



Juan severo no conoce
la estrategia de la alegría
porque desde siempre ha pensado
que reír es cosa tonta
sin ningún valor
casi casi un acto de cobardía
y se pasa gritando como loco
haciendo cara de demonio al día
y cuando escucha a la gente
que pasa cantando
el asombro de estar en la vida
se encoje de hombros
y se dice tan sólo
vaya gente vacía

Y así juan severo
ve pasar la vida
como una pena
y se hace viejo poco a poco
sin conocer la sonrisa
no sabe del amor
no sabe de canciones
ni de la luz dibujando colores
al nacer el día

Juan severo continúa como siempre
convencido del cielo
convencido del infierno
convencido del valor de la violencia
ajeno a todo aquello que no sea

retorcerle el cuello a la vida.

SENTIRSE VIVO





Sentirse vivo
es asomar la cabeza
por las ventanas abiertas del hombre
y mirar hacia todas las cosas
sin sentirse atado a ellas

Sentirse vivo
es jugar con las sombras fugases
de las nubes en las montañas
es observar cómo crece la hierba
y van las piedras
cambiando de lugar y de forma

Sentirse vivo
es transformarse en agua
en viento
en simple eco dando vueltas a la vida
es no sentirse más grande
que ser alguno
ni ser tan pequeño
como un dios olvidado

Sentirse vivo
es hacerse dueño de la alegría
por el sólo hecho
de derrotar la tristeza
sentirse vivo
es estrecharte en el recuerdo
con un delirio en las pupilas
que no lo acaben las distancias
ni los silencios

Sentirse vivo
es tomarte como un pan cada día
y remontar contigo
los senderos ocultos del universo.

MARIA MERCEDES



María Mercedes ha venido hoy
con un traje largo
lleno de huecos
por donde se asoman
las carnes tibias
que cubren hermosamente
los largos huesos
y los hombres
ávidos de amores
y caricias
caminan tras ella
acezando como perros

María Mercedes es la ilusión
el sueño inalcanzable
la esencia animal
el ardiente deseo hecho carne

María Mercedes vive el hoy
sin querer pensar que pasará
mañana
cuando
por los huecos del traje
las arrugas se asomen
a mirar la vida 
y ya los hombres en ella
no calmen los deseos

María Mercedes quisiera morir
antes de llegar
a los años viejos.